Primeros auxilios en casos de heridas

Espero que nunca utilices esta información, pero en caso de que lo necesites sepas que hacer mientras llega ayuda. Nunca está de más saber qué pasos seguir en caso de una herida por cuchillo o arma punzo cortante ya sea por agresión o accidente.

Una herida producida por un objeto punzocortante es extremadamente dolorosa, provoca una gran pérdida de sangre y puede llegar a causar la muerte. Es primordial tratar de frenar la pérdida de sangre hasta que llegue un profesional a atender la herida.

Lo primero que tienes que hacer es analizar la situación, sí es sensato ayudar inmediatamente o llamar a la policía en caso de que el evento haya ocurrido de forma violenta.

Si es posible ayudar sin ponerte en riesgo, llama o pídele a alguien que llame una ambulancia. Recuesta a la persona, esto te permitirá estabilizar a la víctima sin mayor problema. Además, que es muy común que empiece a marearse o que caiga desmayado empeorando la lesión.

Revisa a la persona y determina la gravedad de la herida. Tal vez debas romper la ropa para encontrar el corte. Si encuentras algo grave enfócate en esa lesión primero. La reconocerás porque no deja de sangrar abundantemente o expulsa chorros de sangre por alguna artería lastimada.

Cómo tratar las heridas

Lo ideal es que usaras guantes desechables, pero como uno no va cargando esas cosas en la bolsa, lo ideal será cubrirte las manos con bolsas de plástico. Esto no te ayuda a curar la herida, pero los protegerá a ambos de una infección. En el peor de los casos lávate las manos rápidamente después de manipular al paciente.

Revisa las vías respiratorias y la circulación de la persona. Si la víctima ha dejado de respirar aplica RCP. Si la persona está consciente conversa con ella para que se tranquilice y ralentice su frecuencia cardíaca y la velocidad con la que pierde sangre. No dejes que vea la herida especialmente si es grave.

Si el objeto que causó el daño sigue incrustado en la piel, no lo retires. Esto se hace para que sirva como un tapón y no deje que salga sangre hasta que llague ayuda. Tampoco lo muevas o manipules pues puedes dañar aún más los órganos internos.

Tendrás que hacer tu mejor esfuerzo para aplicar presión o vendar la zona cercana al objeto. Es muy importante que presiones la herida para evitar que el paciente pierda más sangre.

Detén la hemorragia al aplicar presión en la herida. Usa un material limpio y absorbente. Si no hay nada alrededor una camisa o un suéter serán de ayuda.

Podrás volver el flujo más lento si sellas la herida con el borde de una tarjeta bancaria, o un objeto similar, para contener el flujo de sangre. Esta acción también previene el colapso pulmonar si la herida fue en el área del pecho.

No dejes de ejercer presión en la zona hasta que llegue ayuda. No dejes de supervisar las vías respiratorias y la circulación de la víctima.

Sobre todo, no pierdas la calma ya que el paciente puede entrar en pánico al sentirse desprotegido y podrá acelerar su pérdida de sangre.