Tengo depresión femenina, ¿y ahora?

Cerca del 20% de las mujeres sufren de depresión en el curso de sus vidas. El número de mujeres que sufren depresión es alarmante y las cifras no dejan de aumentar. En este post nos centramos en las mujeres porque según estudios recientes por cada hombre que sufre de depresión hay dos mujeres con el mismo trastorno.

Es importante que sepas que esta enfermedad es completamente tratable si se enfrenta con presteza y te daré algunos parámetros que puedes utilizar para reconocer si la padeces y en qué grado.

Para recuperar su calidad de vida los pacientes deben someterse a terapia y debe tomar ciertos medicamentos. No hay de otra. La persona requiere de la asistencia de un terapeuta para revisar sus pensamientos y emociones y poder darle un giro a su comportamiento.

En la mayoría de los casos la depresión en las mujeres se debe a desequilibrios hormonales. En especial los episodios se agravan durante el embarazo, el ciclo menstrual, la menopausia e incluso durante el posparto y en algunos casos también al sufrir de un aborto.

También la responsabilidad por el cuidado de los niños y el manejo de las actividades diarias causa que muchas mujeres caigan en depresión. Sienten culpabilidad de sentirse sobrepasadas por las responsabilidades sobre todo si están a cargo de niños o son madres solteras.

Tomate tu tiempo y ve si te sientes identificada con los siguientes comportamientos. Trata de hacerlo lo más sinceramente que puedas. Si tienes seis o más concordancias es hora de que te des cuenta que no solamente te sientes cansada, debes buscar ayuda para mejorar tu calidad de vida y la de tu familia liberándote de la depresión.

10 síntomas de la depresión en las mujeres

De pronto y sin motivo te pones melancólica
Se te acaba la paciencia con cualquier cosa  y sufre frecuentemente de mal humor
Ya no te sientes interesado por las cosas que antes te atraían ya sea hobbies o actividad sexual
Ya no sientes placer por comer lo que antes te gustaba
Tienes cambio de peso constantemente
No puedes dormir de corrido, sientes no tienes un descanso reparador y te cuesta trabajo dormir
Tienes problemas de autoestima y no te ves o te tienes actitudes que te gustarían y a veces te sientes culpable
Te sientes siempre cansada sin un motivo claro
Te cuesta concentrarte, organizar tus ideas o tomar decisiones
Piensas constantemente en la muerte o en el suicidio

Como te comentábamos es imprescindible que busques ayuda si presentas cualquiera de estos síntomas que seguramente están afectando tu vida familiar y tu trabajo. Si tu problema es económico con una búsqueda rápida en la red encontrarás centros que te auxiliaran a muy bajo costo, o incluso clínicas que ayudan gratuitamente.

Considera la posibilidad de comunicarle a un amigo o a una persona cercana lo que haces y si tienes pensamientos suicidas ya que algunas veces no tienes la motivación de buscar ayuda por ti sola.